EDUCAR BIEN CON LILIAN ORTEGA

jueves, diciembre 21, 2006

¿ESTAMOS CREANDO COMECOCOS?

Las fiestas navideñas siempre me ponen reflexiva. Niños y padres entramos en una dinámica de desaforado consumismo. Las personas depresivas se deprimen más, los solitarios durante todo el año se sienten más sólos que nunca en noche buena, nada es suficiente y las cartas de nuestros niños a los reyes son interminables listas de encargo. El chaval que no recibe todo lo que pidió se siente desolado.

La navidad se ha convertido en un monumento a las grandes tiendas. Somos insaciables y nuestros hijos también lo son. Parecemos esos pequeños comecocos que se tragan todo lo que se les pone delante. No pretendo que la magia de los reyes desaparezca, yo gozo empaquetando los regalos para los niños de la familia. Solo os invito a la mesura. La navidad nos enseña, sobre todo, la capacidad de consumo y endeudamiento que tenemos...

Hablemos con nuestros hijos, démoles más tiempo con nosotros, compremos un regalo que sirva para toda la familia y usémoslo de verdad en compañia de los niños. Alrededor del arbol, o el belén o en la mesa, según nuestras creencias y convicciones, hablemos del regalo de estar juntos, no demos regalos de "compromiso" y menos quejándonos frente a los chavales de la desgracia de la navidad. De vez en cuando sugiramos a los niños que hagan un dibujo para el abuelo, o hagamos con ellos una tarta para compartir con los amigos. Eso les permitirá pasar de su rol de "cliente potencial" al de niños fantasiosos que pueden navegar por los siete mares en una caja de cartón.

Feliz navidad.